NUESTRA HISTORIA

Situado en el centro de España. En la zona norte de la Mancha y sur de la provincia de Toledo, nuestro municipio, Madridejos, tiene gran parte de su término dominado por las estribaciones de los Montes de Toledo; en ellos el cultivo predominante es el Olivar.La familia García de la Cruz ha plantado y cuidado sus olivos desde tiempos inmemoriales y se ha dedicado, desde 1872, a cuidar la calidad del zumo que de ellos se obtiene: el aceite de oliva virgen extra. Cinco generaciones de aceiteros mejorando la calidad de su aceite: desde Federico Serrano en 1872, hasta los actuales gerentes los hermanos Fernando y Eusebio García de la Cruz Pascual, la empresa ha ido creciendo pasando de ser un pequeño negocio familiar, a una de las empresas con mayor proyección y desarrollo exterior en el mundo del aceite.

En la actualidad Aceites García de la Cruz está presente en los 5 continentes, llegando a más de 40 países con una amplia gama de envases que puede considerarse una de las más completas del mercado, habiendo conseguido las más importantes certificaciones a nivel internacional (IFS, BRC, JASS), que garantizan la calidad de nuestro aceite en el mundo de la alimentación.

SIGLO XIX: fundación

La fundación de García de la Cruz se remonta al año 1872 después de que el matrimonio formado por Federico Serrano Fernández-Negrete y su esposa, Adelaida Fernández-Cuéllar, heredaran una almazara. La historia de esta empresa familiar comenzó tras comprar 300 hectáreas de tierra en una zona denominada “El Cerrillo”, llenándola de olivos.

En un país eminentemente pobre y en el que la mujer estaba relegada a las labores domésticas, Adelaida Fernández-Cuéllar tomó la valiente decisión de ponerse al frente del negocio mientras su marido, abogado, ejercía diferentes cargos relacionados con su profesión y con las administraciones públicas.

Con aquella primitiva almazara compuesta por una solera con un rulo movida por un mulo, una prensa de viga, un juego de decantadores de barro cocido y el almacén con unas zafras, comenzó la producción de este aceite al más puro estilo artesanal.

SIGLO XX: modernización

De los tres hijos que tuvo el matrimonio, fue Guadalupe Serrano Fernández-Cuéllar quien se hizo cargo del negocio familiar. Al enviudar en 1931, tuvo que asumir la gestión de todas las propiedades del matrimonio. La situación para su familia se complicaría con el estallido de la Guerra Civil española en 1936.

Después de este obligado paréntesis, no fue hasta 1945 que Adela Aguilar Serrano, hija de Guadalupe, volvió a poner en marcha aquella almazara y, en 1950, volvieron a invertir en la modernización de sus sistemas de producción.

Del matrimonio de Adela Aguilar Serrano con Francisco García de la Cruz Gómez Miguel nacieron en 1933 dos hijos mellizos, Manuel y Francisco. Fue éste último el que en 1975 asumió definitivamente la dirección de la fábrica de aceite.

Debido al aumento de la demanda y a las necesidades de crecimiento de la empresa, en 1980 se trasladó la almazara desde el centro del pueblo a su actual ubicación en la calle Reyes Católicos 23. Para 1998, año en que Francisco García de la Cruz se jubiló, había plantado miles de olivos con los que se aseguraba que la producción de aceite se llevaba a cabo con materia prima de la mejor calidad, cuidada y mimada durante todo el proceso de cosecha.

Además, en la década de los 90 comenzó la inquietud exportadora del producto envasado siendo Aceites García de la Cruz la primera empresa aceitera de Castilla La Mancha que participaba en el Plan de Iniciación de Promoción Exterior, puesto en marcha por el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX).

SIGLO XXI: expansión

Con la llegada del nuevo siglo Fernando y Eusebio García de la Cruz, la quinta generación de esta familia, se hacían cargo del negocio. Actualmente, tienen a la venta más de 50 referencias con aceites de oliva virgen extra de muy alta calidad.

Con más de 145 años de experiencia en el sector, Aceites García de la Cruz, tiene capacidad para exportar a más de 40 países en los cinco continentes siendo sus principales mercados Estados Unidos, Japón, China Italia y Francia. Además, posee las certificaciones de calidad más exigentes como IFS (nivel superior con mayor grado de excelencia) y BRC. Cuenta en su haber con un gran número de premios y con todas las certificaciones necesarias para envasar producto ecológico para Japón, China, Estados Unidos y la Unión Europea.

LÍNEA DE TIEMPO

Siglo XIX: Origen

  • 1872: Fundación por Federico Serrano (1ª Generación) con 300 hc. de olivar en “El Cerrillo”.

Siglo XX: Modernización

 

  • 1915 : primera inversión para modernizar la almazara.
  • 1931. Toma la gerencia Guadalupe Serrano (2ª Generación)
  • 1936. Guerra Civil española
  • 1943. Adela Aguilar Serrano hereda la almazara, comenzando la 3ª generación.
  • 1945. La almazara retoma su actividad tras la guerra, de mano de Adela Aguilar Serrano. (Las tres primeras generaciones estaban dirigidas por mujeres).
  • 1950. Nueva inversión de la familia para la modernización de los sistemas de producción.
  • 1975. Francisco García de la Cruz asume la gerencia (4ª generación).
  • 1976. Nueva inversión para la modernización de la almazara.
  • 1979. Traslado de la ubicación de la almazara del centro del pueblo, a la actual ubicación.
  • 1980. Comienzan las exportaciones de aceite a granel.
  • 1986. Nueva inversión en modernización de la almazara
  • 1987. Cambio del sistema tradicional de prensa al sistema continuo de extracción en tres fases.
  • 1990. Nueva ampliación del almacén de aceite.
  • 1992. Comienza un envasado industrializado con la instalación de la embotelladora de 2 grifos, rompiendo con el sistema anterior.
  • 1993.  Comienza la exportación de aceite de oliva virgen extra envasado
  • 1995. Participación en el Plan PIPE (Plan de Iniciación de la Promoción Exterior), puesto en marcha por el ICEX. – Participación por primera vez en una feria internacional, CAMACOL, en Miami. – Lanzamiento de las ánforas, uno de los productos más emblemáticos de la marca.
  • 1998. García de la Cruz había plantado miles de olivos, con los que se aseguraba que la producción de aceite se llevaba a cabo con materia primera de la mejor calidad. – Ampliación de la envasadora con la incorporación de una segunda línea de envasado. – Creación del departamento de calidad y laboratorio, e implementación del sistema ISO. – Lanzamiento al mercado de los envases especiales de vidrio soplado Pirex.

Siglo XXI. Internacionalización, expansión y liderazgo.

  • 2000. Francisco García de la Cruz traspasa la gerencia a sus hijos Fernando y Eusebio (5ª Generación) y se crea Aceites García de la Cruz, S.L.   NACIMIENTO DEL 5 G
  • 2002. En este año, nuestros aceites ya tenían presencia en Japón.
  • 2005. Incorporación de una tercera línea de envasado de 15 grifos totalmente automatizada. Lanzamiento de la edición especial del Quijote, con motivo de la conmemoración del 400 aniversario de la publicación del libro.
  • 2014. Desde este año, es el principal exportador de aceite de oliva virgen extra envasado a Japón.
  • 2016. Nuevas obras de modernización de la almazara, así como ampliación de las oficinas para dar cabida a todo el equipo humano, que suma actualmente 49 trabajadores. Apertura de nuestra sede en EEUU